Resistencia a los plaguicidas
El uso creciente de plaguicidas químicos puede provocar la resistencia de insectos, de plantas y de hongos. La resistencia a insecticidas es un mecanismo hereditario, de selección genética, que permite que las poblaciones de insectos sobrevivan a dosis que anteriormente les causaban la muerte.
Es muy difícil que un insecticida mate al 100% de la población de insectos plaga, algunos indivi-duos sobreviven, “los más fuertes”, los cuales desarrollan mecanismos bioquímicos, fisiológicos y genéticos de resistencia, que desactivan la molécula tóxica y se heredan a sus descendientes. Al seguir aplicando plaguicidas, aumenta la presión ambiental de selección genética en las sucesivas generaciones y los más fuertes, es decir, el número de individuos resistentes que no son afectados por el plaguicida, aumenta hasta alcanzar a ser la mayoría de la población.
Una vez que la plaga ha desarrollado resistencia a un plaguicida, es muy probable que también lo haya hecho a otros plaguicidas relacionados químicamente, es decir del mismo grupo toxicológico, y que comparten los mismos mecanismos de resistencia – a esto se le conoce como resistencia cruzada-, de tal modo que si un insecticida de un grupo toxicológico ya no es efectivo, es muy probable que todos los productos de ese mismo grupo toxicológico no sean efectivos por resistencia cruzada entre ellos.
Para mayor información consultar:
La espiral del veneno. Guía crítica ciudadana sobre plaguicidas
Fernando Bejarano, RAPAM, Texcoco, México, 2002
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