La filosofía y el principio de las propuestas de “basura cero” van más allá de la gestión lineal a lo largo del ciclo de vida de los productos, o gestión de “la cuna a la tumba” (extracción-producción-consumo-disposición final), que es lo que predomina actualmente, para pasar a una visión circular, que permita la gestión “de la cuna a la cuna”. Este planteamiento busca transformar los procesos industriales y sus productos para que el flujo de materiales se realice cada vez más en forma circular, a semejanza de lo que sucede en los sistemas naturales (ver figura1).
Fuente: Iza Kruszewska y Beverly Thorpe 4. Extensión de la Responsabilidad del Productor. Estrategias para promover la Producción Limpia. Informe de Greenpeace 1995, p.9
Para atacar de raíz el problema de la generación de residuos se requieren cambios en la fuente que los genera, en la producción misma, y no solo soluciones “al final de la tubería”, con mejores filtros y equipo de control de los contaminantes. Es aquí donde entran las acciones para lograr una Producción Limpia. Esta incluye la aplicación de técnicas para ir reduciendo en forma creciente, hasta eliminar, el uso de sustancias tóxicas en los productos o procesos productivos. La aplicación de estrategias de reducción del uso de tóxicos se realiza mediante la sustitución de insumos o materiales en el rediseño del producto y de los procesos; y la reducción del volumen tóxico a través de mejoras en la eficiencia o rendimiento de los procesos productivos, mejoras en las operaciones de mantenimiento, y reciclaje interno en procesos cerrados. La estrategia de producción limpia también comprende la conservación de los recursos naturales y el uso eficiente de la energía.57
El enfoque de producción limpia es diferente del concepto de “ecoeficiencia” o “ecología industrial”, tal como generalmente se aplica. La ecología industrial busca que los residuos de una fábrica se conviertan en los insumos de otra, creando circuitos industriales con un uso más eficiente de los recursos y de la energía, y mediante el análisis del ciclo de vida del producto. Tiene sin embargo una limitación importante cuando no pone el énfasis en la promoción del uso de materiales más limpios y menos tóxicos; es por esto que muchos parques industriales “ecológicos” únicamente llegan a intercambiar sus residuos tóxicos como insumos, sin promover la transformación o rediseño del conjunto del sistema.58
Otra de las herramientas necesarias para lograr la meta de “basura cero” y de producción limpia es la llamada extensión de la responsabilidad del productor (ERP) (Extended Producer Responsibility), en ocasiones denominada también “política de retorno al productor” (“Producer Takeback”).
La ERP garantiza que los fabricantes se hagan responsables del producto, de su envase y embalaje durante todo el ciclo de vida. Si un producto y su envase no se pueden reusar, reciclar o ’compostar, el productor debe asumir el costo de su recolección y eliminación de la manera más segura posible.59
Ejemplos de programas de ERP son los sistemas de depósito para los envases de las bebidas, los programas de retorno de productos tóxicos al productor: pilas, pinturas, medicinas, plaguicidas, vehículos usados (Directiva Europea, End of Life Vehicle), computadoras y otros equipos eléctricos, para su reciclaje o tratamiento seguro.
El ERP es un principio que promueve que el productor asuma su responsabilidad por los impactos ambientales de sus productos, para que en su diseño y producción se reduzca cada vez más el uso de sustancias tóxicas, para que estos productos se usen por mayor tiempo y se reutilicen o reciclen de manera segura; disminuyendo con ello el consumo de recursos. Se busca que el productor asuma los costos y la responsabilidad de la recolección de sus productos, una vez que son desechos, en lugar de hacer recaer estos costos en el contribuyente o los gobiernos municipales, como sucede actualmente.60
Las políticas que aplican el principio de Extensión de la Responsabilidad del Productor pueden emplear instrumentos regulatorios, económicos y de información al consumidor, como se detalla en el siguiente cuadro.
Cuadro 3
Políticas que aplican el principio de la Extensión de la Responsabilidad del Productor (ERP)
Instrumentos normativos:
Retorno obligatorio de los productos
Contenidos mínimos de material reciclado en los productos
Requisitos de utilización de un determinado porcentaje de desechos
Parámetros de eficiencia energética
Restricciones y prohibiciones de disposición final
Prohibiciones y restricciones de determinados materiales
Prohibiciones y restricciones de determinados productos
Instrumentos económicos:
Pago por adelantado del costo final del producto
Impuestos sobre el uso de materiales
Remoción de los subsidios que favorecen el uso de materiales vírgenes
Depósito/reembolso
Compra por parte del gobierno de productos más limpios
Instrumentos informativos:
Etiquetado ambiental sobre los productos que cumplen determinados
Estándares (Sello Verde, Angel Azul, Punto Verde)
Etiquetas con información ambiental (indicaciones sobre
Eficiencia energética, utilización de CFCs, etc.)
Advertencias sobre los peligros de los productos
Etiquetas con información sobre la durabilidad del producto
La responsabilidad principal de informar se coloca sobre el productor,
Sea voluntariamente porque le otorgue ventajas en el mercado o por
Requisito regulatorio.
Fuente: Mariana Walter, revisado por Verónica Odriozola, Basta de Basura, Informe de Greenpeace Argentina, Buenos Aires, Argentina, noviembre del 2003, p.20
Las barreras para ir construyendo sistemas con la meta de “basura cero” se encuentran en los subsidios gubernamentales a la extracción de materias primas y a la industria de manejo de los residuos; en el encubrimiento de los costos que estas actividades tienen para el medio ambiente y la salud pública; en la falta de responsabilidad de las industrias frente a los residuos que generan sus productos; en la inercia generada por las prácticas culturales y su percepción de lo que es basura; en el modelo de regulación ambiental que privilegia las soluciones “al final de la tubería”; en la defensa de los grupos económicos interesados en perpetuar el lucrativo negocio del manejo y disposición final de los residuos; en las políticas económicas neoliberales en los países del Sur, promovidas por los centros financieros internacionales, que fomentan la dependencia tecnológica y favorecen los intereses de la inversión extranjera, sacrificando a la salud y el medio ambiente.
Notas
56 - Ver los planteamientos de Grassroots Recycling Network www.grrn.org
57 - Recomendamos visitar la página del grupo Clean Production Action para ahondar en estos conceptos http://www.cleanproduction.org ; y los ejemplos del Programa del Instituto de Reducción del Uso de Tóxicos de Massachussets en Estados Unidos y del Centro de Producción Sostenible de la Universidad de Lowell ver www.sustainableproduction.org
58 - Clean Production Action op. cit “Industrial Ecology”
59 - Mariana Walter, revisado por Verónica Odriozola, Basta de Basura, Informe de Greenpeace Argentina, Buenos Aires Argentina, noviembre del 2003; y carpeta informativa “Someday, there will be no such thing as trash” Grassroots Recycling Network, www.grrn.org
60 - Mariana Walter, op. cit,; Extended Producer Responsibility Clean Production / Zero Waste. Be Safe Campaign www.besafenet.com CHEJ, VA. 2003. Ver EPR Toolkit en http://www.cleanproduction.org y el informe Extended Producer Responsibility, escrito por Beverly Thorpe y otros autores, Clean Production Action, 2004
Fuente: Fernando Bejarano Guía Ciudadana para la aplicación del Convenio de Estocolmo, RAPAM, RAP-AL, IPEN, ONUDI, PNUMA, GEF, México, Octubre 2004.